jueves, 17 de julio de 2014

ARMAS DE FUEGO - MEDICINA FORENSE









ARMAS DE FUEGO

INDICE

INTRODUCCIÓN
……………………………………………………………………………… 
I -  ARMAS DE FUEGO ………………………………………………………………  
       1.- HERIDAS POR ARMAS DE FUEGO ……………………………………………. 
 II.- ARMAS DE FUEGO………………………………………………………………... 
     2.- CLASIFICACIÓN DE LAS ARMAS DE FUEGO……………………………. 
2.1.1.- SEGÚN SU ALCANCE Y EN RELACIÓN CON LA LONGITUD DEL CAÑÓN……………………………………………………………………
2.1.2.- SEGÚN LA CARGA QUE DISPARAN ……………………………………………… 
2.1.3.-SEGÚN LA CONSTITUCIÓN DE LAS ARMAS…………………………………..…

III - ELEMENTOS QUE INTEGRAN LOS DISPAROS……………………………… 
     1.- POLVORA……………………………………………………………………..…. 
1.1.- GASES DE EXPLOSIÓN…………………………………………………..  
1.2.-  LLAMA…………………………………………………………………….… 
1.3.- GRANOS DE PÓLVORA…………………………………………………..  
1.4.- NEGRO HUMO……………………………………………………………..  
      2.- TACO……………………………………………………………………………..  
      3.- PROYECTIL……………………………………………………………………..  
IV - MORFOLOGIA DE LAS HERIDAS POR ARMA DE FUEGO………………..    
      1.- HERIDAS DE BALA ……………………………………………………………  
A) HERIDA DE ENTRADA ……………………………………………………………    
B) ORIFICIO……………………………………………………………………………… 
C) TATUAJE…………………………………………………………………………….    
D) HERIDAS ATÍPICAS ……………………………………………………………... .
E) TRAYECTO………………………………………………………………………... . 
F) ORIFICIO DE SALIDA ………………………………………………………….….
      2.- HERIDAS POR PROYECTILES DE ALTA VELOCIDAD ………………………… 
      3.- HERIDAS DE PERDIGONES………………………………………………………… 
V - PROBLEMAS MÉDICO-LEGALES EN LAS HERIDAS POR ARMA DE FUEGO ……………………………………………………………………………………………. 
1.    DISTANCIADE UN DISPARO ………………………………………………… 
1.1.-  HERIDAS DE BALA …………………………………………………………...… 
1.2.-  HERIDAS DE PERDIGONES ……………………………………………….…. 
     2.- DIRECCIÓN DE UN DISPARO …………………………………………….… 
     3.- NATURALEZA ACCIDENTAL, CRIMINAL O SUICIDA DEL DISPARO….. 

VI - CONCLUSIONES……………………………………………………………….… 
VII - BIBLIOGRAFIA…………………………………………………………………...  


INTRODUCCIÓN
Las armas ligeras son armas de fuego que pueden ser transportadas y descargadas por una persona, al contrario que las armas de artillería. Por extensión, también se incluyen en esta categoría las armas automáticas que se desarrollaron a partir de las portátiles como las ametralladoras, que usan la misma munición que los fusiles militares o como las ametralladoras de mayor calibre. Dado que la frontera entre las armas cortas y la artillería es tan difusa, cada uno de los cuerpos militares define un calibre arbitrario a partir del cual se habla de artillería. Los límites cambian con el tiempo. Estas armas no tienen una definición estricta pero por lo general incluyen rifles, pistolas, revólveres, fusiles, ametralladores ligeras y ametralladoras.
Las primeras armas cortas que aparecieron fueron modelos en miniatura de armas de artillería. En un principio se las llamaba cañones de mano.

Durante el primer cuarto del siglo XIV apareció el cañón de mano, que no era más que un simple tubo de hierro pulido cerrado en un extremo. En éste sólo había un pequeño agujero. El tubo se incrustaba en una pieza de madera redondeada para sujetarla bajo el brazo, se cargaba con pólvora y con una bola de metal y se disparaba metiendo un alambre caliente por el agujero de atrás. Modelos posteriores tenían una pequeña depresión en forma de plato, llamada cazoleta, cerca del agujero de encendido. Ahí se colocaba una pequeña cantidad de pólvora que se encendía con una mecha, que era un trozo de cuerda mojado en una solución de nitrato potásico, secado con posterioridad. Esto hacía que se consumiese sin llama y sin que llegara a apagarse. Pero la pólvora de la cazoleta era difícil de encender, se humedecía con frecuencia y exigía precauciones para evitar los disparos no deseados.


I. CAPITULO I

ARMAS DE FUEGO

1.- HERIDAS POR ARMA DE FUEGO

Se conocen como heridas por arma de fuego aquellos efectos lesivos que producen sobre el organismo los disparos realizados con armas cargadas de diversos tipos de pólvora u otros explosivos. Para su análisis sistematizado estudiaremos, en este orden:
          x-     armas de fuego
          X-    elementos que integran los disparos
          X-    la morfología de las heridas por arma de fuego
          X-   los problemas médico- legales que se plantea en estas heridas

II.- ARMAS DE FUEGO

Recibe este nombre instrumentos de dimensiones y formas variadas destinados a lanzar violentamente ciertos proyectiles, aprovechando la fuerza expansiva de los gases que se desprenden al inflamarse de forma instantánea sustancias explosivas en un espacio confinado. Conservan el nombre genérico de armas de fuego porque en los modelos primitivos los disparos iban acompañados de la salida de una llamarada por la boca del arma.
Las armas de fuego se componen de tres partes esenciales:

- LA CULATA: destinada a asir y sujetar el arma.          
- MECANISMOS DE DISPARO:, constituido por un percutor, que se acciona con un gatillo y de extracción, en su caso, para expulsar el casquillo de la munición una vez hecho el disparo                            .                                           
-EL CAÑON: es un cilindro hueco, de mayor o menor longitud según el arma. Posee un cuerpo y dos orificios o bocas. La posterior es llamada boca de carga y esta unidad a la cámara de disparo, desde donde pasa el proyectil al cañón en el momento de la deflagración de la carga. El orificio anterior, libre se llama también boca de fuego, por ser por donde sale el proyectil al exterior en el momento del disparo, la superficie interna del cañón puede ser lisa, hoy en desuso, o estriada por unas crestas curvilíneas que recorren toda su longitud en sentido helicoidal; estas estrías imprimen al proyectil un movimiento de rotación que mantiene su trayectoria y le da una mayor fuerza de penetración.


2.1.- CLASIFICACIÓN DE LAS ARMAS DE FUEGO

A efectos clasificatorios pueden seguirse varios criterios:

2.1.1- SEGÚN SU ALCANCE Y EN RELACIÓN CON LA LONGITUD DEL CAÑÓN:
     a)    ARMAS DE FUEGO CORTAS. Son las que intervienen con mayor frecuencia en los asuntos    criminales. Entre ellas figuran: pistolas ordinarias, revólveres, pistolas automáticas, pistolas ametralladoras.
b)    ARMAS DE FUEGO LARGAS: se utilizan para la caza con fines de guerra. Entre ellas figuran: escopeta de caza, fusiles, carabinas, fusiles ametralladores, subfusiles y metralletas                             



2.1.2-  SEGÚN LA CARGA QUE DISPARAN:

      a)     ARMAS DE PROYECTILES MÚLTIPLES.
      b)    ARMAS DE PROYECTIL ÚNICO.

En el primer grupo se incluyen las escopetas de caza y algunas de guerra. Los proyectiles que disparan estas armas denominan, según su naturaleza y forma: metralla, posta, perdigones. Al segundo grupo, más numeroso, pertenecen al resto de las armas de fuego que en cada disparo lanzan solo proyectil o bala.
Una importante innovación tecnológica en la concepción de las armas de fuego de uso bélico ha conducido al desarrollo de un nuevo tipo de fusiles de asalto usados por primera vez en la guerra de Vietnam, que están dotados de proyectiles de pequeño calibre y alta velocidad, capaces de producir efectos lesivos de suma gravedad que detienen  al enemigo de forma instantánea.  Su perfeccionamiento en los años siguientes y su fabricación en grandes series los han generalizado y hoy son empleados no sólo por los ejércitos regulares, sino también por guerrilleros, terroristas y delincuentes en general.
Las características balísticas de estos proyectiles, cuya velocidad de progresión al salir del arma se encuentra en los 1.000  m/s. en contraste con la velocidad de los proyectiles de revólver o pistola ( de 200 a 300 m/s), o de los fusiles ordinarios ( de 600 a 700 m/s), dan lugar a efectos lesivos de mayor gravedad y de una morfología distinta, por lo que pueden inducir a errores en la resolución de los problemas fundamentales de las heridas por proyectiles de armas de fuego, esto es, la dirección y la distancia del disparo.

2.1.3.-SEGÚN LA CONSTITUCIÓN DE LAS ARMAS: 

las armas de fuego que intervienen en las peritaciones médico-legales pueden diferenciarse por su constitución en:
    a)    ARMAS TÍPICAS: se engloban bajo esta denominación todas las armas comerciales fabricadas en serie por las distintas marcas.
    b)    ARMAS ATÍPICAS: son armas irregulares e improvisadas, que resisten a toda descripción. Unas veces se fabrican caseramente con tallos huecos o con llaves grandes; otras veces se trata de viejos mecanismos, a menudo transformados o arreglados. Su carga es muy irregular y, a menudo, de efectos brutales. Tienen un gran valor diagnóstico, pues son casi exclusivas del suicidio.

III - ELEMENTOS QUE INTEGRAN LOS DISPAROS

Los integrantes de las municiones de armas de fuego, que cambian de estructura o de situación, contribuyendo a los efectos de los disparos, son: la pólvora, el taco y el proyectil

1.- PÓLVORA
La pólvora constituye la mezcla explosiva que  comunica su fuerza de propulsión al proyectil. Pero también puede obrar sobre el blanco por sus productos de combustión: gases de explosión, llama, granos de pólvora no quemados y negro de humo.
1.1 Gases de explosión.
Son conocidos sus efectos y acción violenta cuando existen en gran volumen. En las heridas por arma de fuego no intervienen los gases de explosión cuando tienen plena libertad de expansión. Es decir, no actúan más que en los disparos en que la boca del cañón contacta con el blanco (disparos a boca de jarro) o cuando el disparo se hace en una cavidad cerrada (ej. En la boca)
Los destrozos que producen los gases de la explosión se hallan en razón directa de la carga de pólvora, de la potencia del arma y de la dirección del tiro; al parecer, el único activo es el tiro perpendicular al blanco.
La resistencia de la piel desempeña, asimismo, un papel considerables; si puede deprimirse con entera libertad, se ennegrece, pero no se lesiona; si su depresión se halla limitada por un plano óseo subyacente, sufre lesión están señaladas como los tejidos situados debajo; si el plano óseo está inmediatamente subcutáneo, la piel se desgarra y revienta, quedando a menudo trituradas las partes intermedias y fracturado el hueso; si el plano óseo se halla más lejano, la piel se hiende, dando un orificio en forma de ojal bastante regular  y las partes blandas subyacentes a la piel quedan trituradas; si el lano óseo está muy lejano, la piel puede perforarse como por la acción de una bala y los músculos subyacentes son asiento de considerables destrozos.
Por efecto de los gases de explosión de la pólvora se explican los destrozos que causan los disparos en la boca (suicidio), saltando en pedazos las mejillas, el esqueleto de la cara y cráneo. El mismo en los tiros a muy corta distancia en la cabeza y con fuertes cargas (fusil de guerra y escopeta de caza).
1.2.- Llama
Un cono de llama, procedente de la deflagración de la pólvora, sale del cañón durante el disparo. El alcance de este cono es escaso (igual que la longitud del cañón en los fusiles antiguos y mucho menor en las armas modernas) su actuación se manifiesta, pues solo a corta distancia, sobre todo en los revólveres. Las pistolas automáticas, con munición cargada con pólvoras piroxiladas, apenas dejan salir llama por la boca de fuego.
La llama obra sobre la piel, los pelos y los vestidos de un modo por lo común ligero, pero pueden causar quemaduras extensas en vestidos de fibras sintéticas e incluso incendiarlos.  En ocasiones es difícil deslindar la acción de la llama respecto  la del taco.
1.3.- Granos de pólvora
Los granos de pólvora que no han llegado a arder salen del cañón formando un cono también de escaso alcance que, por lo tanto, no obrara sino a corta distancia. Estos granos se incrustan en la piel y se dibujan a corta distancia. Estos granos se incrustan en la piel y se dibujan en ella, dando una figura cuya forma y dimensiones corresponden exactamente a las de la base del citado cono en su intersección con el plano del cuerpo que sufre el disparo.
Esta figura es circular y el diámetro, variable en los disparos perpendiculares, siendo, en cambio, semicircular u oval en los tiros oblicuos. Los granos de pólvora se incrustan en el plano de intersección cutáneo según el estado en que se hallaban, ya dispersos, ya en masa. Siempre es más discreta la incrustación, a paridad de distancia, con la pólvora piroxilada, que deja escapar menor granos de pólvora sin arder.
1.4.- Negro de Humo
En los disparos a boca de jarro o a quema ropa el humo produce un depósito, separable por el lavado, cuyo color es el de la pólvora, es decir, negro cuando se emplean las pólvoras antiguas y gris verdoso con las piroxiladas

2.- TACO
La acción del taco, cuando existe, se ejerce solamente en los disparos a corta distancia. Siempre es mucho menos importante con las armas moderas perfeccionadas, en las que el taco es muy reducido, que con las armas antiguas cargadas por la boca, cuya carga exigía grandes tacos. De las armas modernas casi únicamente las escopetas de caza llevan tacos en su munición, en forma de arandelas o discos de cartón, parafina, etc., que separan los distintos componentes del cartucho; un taco separa la polvora de los perdigones y otro cierra la boca del cartucho.
El taco obra doblemente: como proyectil y como cuerpo en ignición. Es raro observar su acción como proyectil, si bien en estos casos adquiere gran importancia médico-legal, pues la presencia de un taco puede proporcionar valiosos indicios a la instrucción.
Con mayor frecuencia produce lesiones como cuerpo en ignición. Encendido por la llama del disparo. Su acción llega a prender fuego a los vestidos de la víctima y cuerpos combustibles que rodean el blanco. En ciertos casos, la acción del taco en ignición y la de la llama se asocian hasta un punto muy difícil y aun imposible de diferencia.

3.- PROYECTIL
El proyectil, único o múltiple, es el agente más importante de las heridas por disparos de arma de fuego. Ya hemos indicado sus principales variedades. En cuanto a sus efectos. Constituyen el objeto de la descripción del apartado.

IV.- MORFOLOGIA DE LAS HERIDAS POR ARMA DE FUEGO

Por sus sensibles diferencias estudiaremos sucesivamente las heridas producidas por proyectil único (bala) y las causadas por proyectiles múltiples (perdigones) de las primeras distinguiremos las heridas de bala de las armas ordinarias y las causadas por proyectiles de alta velocidad

1.- HERIDAS DE BALA

De manera esquemática, hay que considerar en estas heridas un orificio o herida de entrada, un trayecto y una herida de salida (eventual)

A)   HERIDA DE ENTRADA
generalmente es única por cada disparo, si bien puede ser múltiple, como en el caso de una mama péndula atravesada por el disparo y que alcanza el tórax después, a cuando el proyectil atraviesa el brazo antes de alcanzar el tronco, o perfora sucesivamente los dos muslos, o la victima levanta su mano como para detener el disparo. También pueden producirse varios orificios de entrada si la bala se fragmenta antes de alcanzar el blanco, al chocar con un cuerpo duro.
En lo relativo a los caracteres de las heridas de entrada hay que considerar aisladamente el orificio de su contorno llamado habitualmente tatuaje

B) ORIFICIO

 la forma es, generalmente, redondeada u oval. En el vivo es excepcional que sea totalmente circular, pues siempre hay una deformación conforme a la dirección de las fibras de la región, como ocurre en las heridas punzantes. En las heridas hechas a gran distancia, el orificio adopta la forma de un ojal o hendidura lineal que recuerda muy próximamente las heridas por instrumentos punzantes o cortopunzantes. Por el contrario, en los disparos realizados a corta distancia la forma de la herida presenta un aspecto desgarrado, como de estrella, debido a la acción de los gases, que se difunden con violencia bajo la piel.
    Las dimensiones ofrecen alguna variedad, dependiendo de la forma del proyectil, de la distancia a la que se hizo el disparo y de la fuerza viva que aun empujaba la bala al llegar a la piel. En el caso más común de los proyectiles cilindrocónicos,  las dimensiones del orificio son menores que el calibre dela bala, pues ésta, al alcanzar la piel. La hunde y distiende a modo de un capuchón o dedo de guante que se perfora en su vértice. Al recuperar el tegumento la posición normal, el orificio se restringe. La diferencia entre el diámetro del orificio y el calibre de la bala es tanto más acentuada cuando más elástica es la piel del sitio herido, más espesor tienen las partes blandas y más escasa sea la velocidad del proyectil, todo lo cual favorece la distensión cutánea y la sucesiva retracción. En los disparos a corta distancia el orificio es, en cambio, sumamente grande por los efectos explosivos ya citados, dependiendo entonces este factor de la carga. Aun sin esos efectos explosivos en los disparos próximos, por lo tanto con el proyectil animado de gran fuerza viva, el orificio suele tener un diámetro análogo al del proyectil o a un algo superior por el movimiento vibratorio de aquel transmitido a los orificios en el momento de su producción, que amplía las dimensiones de esta.                   

C) TATUAJE

Reciben este nombre las formaciones resultantes del disparo que se dibujan alrededor del orificio de entrada y suministran importantes indicaciones diagnosticas médico-legales. Hay que considerar en el tatuaje dos componentes: la cintilla de contusión y el taraceo o tatuaje propiamente dicho.

1.    La cintilla de contusión; también llamada cintilla erosiva, es muy estrecha, mide 1 mm o poco más, desecada, apergaminada en el cadáver. De color más o menos oscuro y a veces ennegrecida por la pólvora. Constituye un elemento característico del orificio de entrada, incluso para distancias situadas en el límite de acción de la bala. puede adoptar una forma circular  que rodea todo el orificio (disparos perpendiculares) o formar una semi luna (disparos oblicuos), caso en que su disposición indica el ángulo de choque del proyectil sobre el blanco. En su formación intervienen varios mecanismos;

1.    La contusión de la piel por la bala en el choque
2.    La erosión que la distención de la piel originaria antes de perforarse y que produce verdaderas roturas de las fibras cutáneas
3.    La frotación del proyectil sobre la piel deprimida en dedo de guante.
4.    También contribuiría, según CHAVIGNY, el limpiarse la bala de la suciedad que pudiera llevar, a su paso por el orificio.

La distancia entre los extremos de la cintilla corresponde al calibre real del proyectil.

2.    En cuanto al taraceado, existe solamente en el radio de acción de los componentes del disparo, distintos al proyectil, a su salida del cañón. Falta, por consiguiente, en los disparos a la larga distancia; falta también en los disparos a boca de jarro, por penetrar directamente bajo la piel con la bala, con lo que se encuentran sus elementos en el fondo de la herida, El tatuaje está constituido por la conjunción de tres elementos.                                       

1.   La quemadura causada por la llama, que da lugar a una zona apergaminada, morena o amarillenta y concéntrica al orificio, en la que se hallan quemados los pelos.
2.        La incrustación de los granos de pólvora no quemados, más o menos separados entre sí según la distancia del disparo y que pueden haber penetrado solo hasta la epidermis, o incluso llegar profundamente a la dermis. La distribución de los granos con relación al orificio constituye un buen elemento de juicio para determinar la dirección de los disparos.
3.      El depósito de negro de humo de la pólvora que enmascara o difumina el resto del tatuaje y que puede hacerse desaparecer por el lavado suave con agua. Este tercer elemento del tatuaje ocupa una extensión mayor que el resto de los otros componentes. 
Dentro del tatuaje hemos de distinguir una parte deleble, es decir, susceptible de desaparecer por el lavado, constituida por el depósito de negro humo y los granos de pólvora situados sobre la superficie de la piel o sólo ligeramente incrustados en la epidermis. A su vez, el tatuaje indeleble está formado por los granos de pólvora firmemente incrustados en la dermis y la quemadura producida por la llama, que resisten a la acción mecánica del lavado. CHAVIGNY, por su parte, distingue, desde un punto de vista topográfico, la zona de esfumamiento, que ocupa la parte periférica del tatuaje y que está constituida sólo por el depósito de humo, de la zona de tatuaje propiamente dicho, compuesta por el depósito de humo, granos incrustados en la epidermis, granos incrustados en la dermis y la quemadura de la llama. Como consecuencia del lavado desaparecería la zona de esfumamiento y se modificaría en su color y densidad, pero sin desaparecer totalmente, la zona de tatuaje propiamente dicho (signo de CHAVIGNY).

D) HERIDAS ATÍPICAS

En algunas ocasiones, por mecanismos diversos, el orificio de la entrada de las heridas por arma de fuego difiere sensiblemente de la descripción anterior, dando lugar a heridas atípicas, Las principales son:

1.  Simples  contusiones producidas por balas muertas que no llegan a perforar. Se producen también cuando el proyectil, que posee aún cierta fuerza viva, choca con obstáculos como medallas, carteras, etc., al alcanzar el blanco.

2.  Erosiones o surcos producidos por balas que alcanzan el cuerpo tangencialmente.

3.   Heridas en fondo de saco por proyectiles que penetraron poco profundamente. En su fondo puede encontrarse el proyectil, pero también es posible que haya caído, dando lugar a grandes dudas diagnósticas.

4.   Herida en boca de mina (HOFMANN). Se produce en los disparos hechos por el arma en contacto con el blanco; los gases de la explosión penetran en la herida con la bala y refluyen al encontrar un obstáculo óseo, originando un extenso estallido de la piel. La herida aparece ennegrecida por el depósito de negro de humo y granos de pólvora que embadurnan las anfractuosidades de la lesión.

E) TRAYECTO

El trayecto de las heridas por arma de fuego corresponde al recorrido de la bala en los tejidos, puede ser único o múltiple, si la bala se fragmenta  durante su paso por los tejidos. Por su dirección se distinguen los trayectos rectilíneos, que siguen la dirección del disparo, y los trayectos con desviación, por choques en huesos, sobre todo, que comunican a los proyectiles direcciones sorprendentes, indescriptibles.
El calibre del trayecto no suele ser uniforme, sino que se ensancha debido a deformaciones sufridas por el proyectil y, sobre todo, a consecuencia de las esquirlas óseas y cuerpos extraños que  la bala moviliza y arrastra a su paso. El interior del trayecto se llena de sangre, de modo que en el cadáver el trayecto se reconoce por la línea sanguínea que arca el paso del proyectil, PREDELIEVRE Y DESOILLE (1939) describen como hemorragia en T la infiltración hemorrágica del trayecto complementada a la altura del orificio de entrada por una hemorragia en sábana, de modo que un corte longitudinal de los tejidos siguiendo el trayecto ofrece aquella forma.
Si el proyectil no ha salido al exterior, se encuentra en la extremidad del trayecto cerrado, en medio de un foco hemorrágico. Sin embargo la búsqueda del proyectil es a menudo muy dificultosa, ya que pueda ocupar lugares inverosímiles por mecanismos no siempre bien explicados. Para facilitar la localización de la bala se hace a veces necesario el concurso de los rayos X. pero, pese a las dificultades que pueda haber, el perito médico no debe cejaren sus esfuerzos hasta encontrar el proyectil, pues constituye un elemento de interés capital en las actuaciones médico-legales. En ocasiones es aconsejable pasar los coágulos sanguíneos encontrados en las cavidades (abdominal, torácica, etc.) por un tamiz, con el fin de encontrar los proyectiles que a veces quedan englobados en ellos.

F) ORIFICIO DE SALIDA

Es inconstante por definición, no existiendo cuando la bala permanece en los tejidos. Su forma y su tamaño varían mucho. Depende, ante todo, de los planos que atravesó la bala; si se trata de un proyectil cilíndrocónico no deformado que atravesó sólo tejidos blandos, puede ser un orificio circular u oval, de análogo diámetro o ligeramente superior que el de entrada, o incluso puede adoptar la forma de una hendidura longitudinal; sus bordes suelen estar evertidos, haciendo hernia esferulillas de grasa de tejido celular cutáneo, lo que no ocurre en el orificio de entrada. Si la bala ha sido deformada, el orificio es mayor y más irregular, si el proyectil atravesó tejido óseo, las esquirlas desprendidas y arrastradas salen con la bala, produciendo grandes e irregulares heridas con desgarro y dilaceración de los tejidos.

Como el orificio de salida depende tan sólo en su producción del paso del proyectil (de dentro afuera) y no intervienen los demás elementos del disparo, carece de cintilla de contusión y de tatuaje, elemento negativo éste fundamental para el diagnóstico.
La ausencia de tatuaje no excluye necesariamente un orificio de entrada, ya que puede faltar en los disparos a larga distancia y en los disparos próximos que radican en partes cubiertas de vestidos, en los que quedan retenidos sus elementos integrantes. Mayor interés se concede a la cintilla contusivo-erosiva, exclusiva de los orificios de entrada, en los que no faltaría nunca prácticamente, sin embargo, investigaciones de MEXIXNER Y ROMANESE sobre todo, han demostrado la existencia de orificios de salida rodeados de una clara cintila deseada y pardusca, totalmente análoga a la propia de los orificios de entrada. MEIXNER, explica su producción por un resquebrajamiento de la epidermis, que se deprime y estira excesivamente al paso del proyectil, lo que permitiría su apegaminamiento pos mortal, con lo que asume el aspecto característico. ROMANESE le atribuye a un mecanismo contusivo, pues solo la ha encontrado Cuando la zona del orificio de salida está apoyada en objetos de cierta resistencia (cinturones, carteras, placas) de modo que en el momento de su perforación por el proyectil la piel choca contra algo sólido, contundiendo la epidermis.

2.- HERIDAS POR PROYECTILES DE ALTA VELOCIDAD

Las heridas producidas por disparos de arma de fuego con proyectiles de alta velocidad tienen las siguientes características:
    1.    Orificio de entrada.  Suele ser de dimensiones normales con relación al calibre del proyectil. Pero, en ocasiones, este orificio asume una forma estrellada, que recuerda la de los disparos a boca de jarro con proyectiles ordinarios. Ahora bien, al examinar con atención el orificio se observa que no tiene caracteres de tipo ``explosivo´´, ni efectos secundarios propios de aquellos disparos: quemaduras, tatuaje dentro del orificio, etc.

    2.    Trayecto. Se caracteriza porque el conducto que lo constituye aparece rodeado de una zona de necrosis o esfacelo, por fuera de la cual se encuentra una infiltración hemorrágica. El trayecto puede determinar en fondo de saco o dividirse en varios trayectos secundarios de menores dimensiones, que son debidos a la fragmentación del proyectil. En efecto, éste tiene tendencia a girar sobre su eje transversal, con lo que aumenta la resistencia a su paso, así como a fragmentarse.
  
     3.    Orificio de salida. Cuando existe, es de dimensiones bastante mayores que el orificio de entrada, como consecuencia de la acción delos proyectiles secundarios óseos que arrastra consigo la bala si en su trayecto ha chocado con alguna estructura ósea a la que haya fracturado. Sin embargo, en ocasiones las relaciones de los tamaños de los orificios de entrada y salida pueden invertirse; sucede así cuando el orificio de entrada es estrellado y el proyectil sólo ha atravesado partes blandas. En estos casos pueden producirse errores en la evaluación médico-legal de la dirección del disparo.
Estos efectos lesivos, propios de los proyectiles de alta velocidad, se deben al modo en que ceden su elevada energía cinética al atravesar los tejidos, y han sido explicados tanto teórica como experimentalmente por AMATO, BERLIN, DE MUTH Y DI MAID ( 1999).
Al chocar el proyectil con el blanco e iniciar su trayecto en el organismo, libera gran cantidad de energía en sentido centrifugo a su je de progresión, dando lugar a una aceleración radial de los tejidos atravesados. Se forma así una cavidad, la cavidad temporal cuyo diámetro es mayor que el del trayecto definitivo. El movimiento centrifugo de alejamiento de los tejidos persiste hasta que toda la energía cinética es transformada en energía elástica, momento en que la cavidad temporal alcanza su expansión máxima. A partir de este máximo, la energía elástica  se transforma de nuevo en energía cinética y los tejidos son acelerados en sentido centrípeto, colapsándose la cavidad temporal. De este modo se crea de nuevo una presión positiva a nivel del trayecto y el proceso vuelve a repetirse. Es así como se producen fases sucesivas de expansión y colapso de la cavidad temporal (pulsación de la cavidad). De amplitud progresivamente decreciente a lo largo del trayecto 
Este mecanismo explica la lesividad de los proyectiles de alta velocidad. Los tejidos más inmediatos al paso del proyectil, que sufren directamente los violentos efectos mecánicos de la pulsación, dan origen a la zona de esfacelo, mientras que los tejidos más alejados y menos afectados, dan lugar a la zona hemorrágica periférica. Cuanto mayor haya sido el volumen de la cavidad temporal, más vastas serán las zonas de esfacelo y de hemorragia, que caracterizan todo el trayecto del proyectil. A su vez, el volumen de la cavidad temporal es proporcional a la cantidad de energía cedida por el proyectil al atravesar el cuerpo, la cual, por su parte, será tanto más elevada cuanto mayor sea la velocidad del proyectil.
En el orificio de entrada, el proyectil de alta velocidad puede realizar. Por el mismo mecanismo, una expansión temporal de alguien que ha producido en la piel; esta expansión es de tal entidad que vence la elasticidad cutánea, provocando desgarros radiales que dan al orificio la forma estrellada antes señalada.
Finalmente, otros factores influyen también en estos efectos lesivos; unos corresponden al proyectil y otros  a los tejidos atravesados.
  
     1.    Por parte del proyectil influyen su forma, el modo en que choca con el blanco, así como su masa. Todos estos factores condicionan la desaceleración en el interior del cuerpo y dan lugar a que la liberación de energía por parte del proyectil sea más elevada y más explosiva

      2.    Son condicionantes de los tejidos atravesados su densidad, su grado de elasticidad y la cohesión histica, los cuales, según la naturaleza, hacen más o menos fácil la transmisión de la energía cinética y modifican la resistencia que los tejidos oponen a los efectos del proyectil.

3.- HERIDAS DE PERDIGONES
Su característica consiste en que cada uno de los elementos de la carga dará lugar en la piel a un orificio de entrada, como si hubiera actuado solo. Pero, en razón del número de elementos, la piel resultará perforada por toda una serie de heridas de entrada, a veces dispersas en una superficie de mayor o menor amplitud, y a veces tan próximas unas a otras que forman un solo orificio, de contorno irregular y como desflecado.
Las escopetas de caza son las que más a menudo entran en juego en os casos médico-legales. Su acción es fácilmente  comprensible; a corta distancia los perdigones se encuentran reunidos formando bala, uniendo su efecto al de los gases de la pólvora para causar trastornos enormes y absolutamente característicos: atrición de las partes blandas, abertura del cráneo, etc., los perdigones diseminados en la propia herida, o a su alrededor, facilitan el diagnostico.
A mayor distancia, los perdigones se separan y actúa cada uno de ellos aisladamente, repartiéndose por una superficie tanto mayor cuanto de más lejos se hizo el disparo. Al actuar cada perdigón como un proyectil independiente, las lesiones ocupan una superficie mucho más extensa, si bien cada una de ellas, por separado, tiene menor gravedad.
Dada la pequeña masa de cada proyectil, agotan pronto su fuerza viva, por lo que los trayectos de los distintos perdigones suelen ser escasa longitud. No existe orificio de salida la mayor parte de las veces.

V.- PROBLEMAS MÉDICO LEGALES EN LAS HERIDAS POR ARMA DE FUEGO

Complemento obligado de la anterior exposición es el enunciado de los principales problemas médico-legales que plantean las heridas por arma de fuego, así como de las directrices que le sirven al perito médico para su resolución.

1.- DISTANCIA DE UN DISPARO
Los elementos diagnósticos varían ligeramente según se trate de heridas de bala o de perdigones.

1.1  HERIDAS DE BALA

La distancia a que se hizo un disparo de bala no puede resolverse con precisión, limitándonos en la práctica a distinguir cuatro variedades de disparo, con acusados caracteres diferenciales.
     
     1.    Disparo a boca de jarro à es el que se realiza con la boca del arma en contacto con la piel. Viene definido por la violencia de las lesiones y, especialmente, por los estallidos y arrancamientos cutáneos producidos por los gases, que originan en conjunto la herida en boca de mina, ennegrecida por la pólvora quemada.El diagnostico debe completarse con ciertas investigaciones auxiliares:

a)  Demostración de carboxihemoglobina en la sangre de la herida, que habrá reaccionado con el monóxido de carbono que se producen la combustión de la pólvora.

b)   Investigación del azufre, que aparece bajo la forma de sulfatos por transformación durante la explosión de la pólvora. Permite distinguir la pólvora negra, antigua, de las pólvoras piroxiladas (polvo sin humo) que no poseen azufre.

c)     Investigación de los nitratos de la pólvora. Se emplean como reactivos la brucina y la difenilamina, que en medio sulfúrico dan con los nitratos respectivamente, coloración roja o azul. En una cápsula de porcelana ligeramente humedecida se ponen unas gotas de ácido sulfúrico concentrado y se añade un indicio del reactivo en sustancia. Al líquido así preparado se dejan caer partículas sólidas sospechosas de ser pólvora o el producto del raspado de la herida. En caso positivo aparece la coloración correspondiente. La reacción se puede llevar a cabo también con un extracto de la herida.

d)    Investigación de los nitritos procedentes de la degradación de la pólvora, tanto antigua como moderna. El reactivo de GRIESS-LUNGE es específico. Existen varias fórmulas para prepararlo, pero una de las más simples es la siguiente.se disponen por separado etas dos soluciones: solución A (ácido sulfanílico al 0,35% en ácido acético al 10 %) y solución B (a- naftilamina al 0,15 % disuelta por ebullición en un poco de agua, filtrada y adicionada hasta la concentración indicada con ácido acético al 10%). Las soluciones son inestables, por lo que hay que conservarlas al abrigo de la luz, renovarlas cada semana y comprobarlas antes de su uso mediante ensayos en blanco, si la reacción se lleva a cabo sobre residuos-solidos, se impregnan con 2 o 3 gotas de la solución A, se trituran y se añade un volumen igual de la solución B. si se trata de un líquido se mezclan las soluciones Ay Ba partes iguales y se adicionan al problema. En caso positivo aparece una coloración roja, que a veces se inicia con cierta lentitud.

    2.    Disparo a quemarropa à Es el realizado a una distancia no superior al alcance de la llama. Por ello, el orificio de entrada estará rodeado por la cintilla de contusión y un tatuaje denso y ennegrecido, sobre cuya superficie se comprueban los efectos de la quemadura por la llama; son especialmente se mostrativas las alteraciones de los pelos. En las armas antiguas y con las pólvoras negras este tipo de disparos se identificaban aun a distancias bastante considerables. Actualmente es muy raro ver los efectos de la llama sobre la epidermis, ya que las pólvoras modernas arden con mayor rapidez y de forma más completa.

    3.   Disparo a corta distancia à se incluyen esta denominación los disparos realizados a distancias inferiores al alcance de los elementos integrantes del tatuaje. Vendrá, pues, definido por la presencia de éste alrededor del orificio de entrada. En las armas antiguas este tipo de heridas se producían hasta 1,50 m del arma; en las actuales con munición cargadas con pólvora piroxilada, no se sobrepasan  los 60 o 70 cm en los casos más favorables. Como los componentes del tatuaje, por su diferente densidad, tienen un alcance distinto, habrá variaciones en su aspecto, en dependencia con la distancia, aprovechables para determinar ésta. Se toman en consideración, de modo especial. La anchura del tatuaje y la separación de sus elementos, así como que haya desaparecido ya alguno de ellos (humo) de menor alcance. Sin embargo, no hay reglas precisas al respecto, debiéndose resolver el problema, en cada caso, con disparos de prueba con la misma arma e idéntica munición. La distancia a que se haya obtenido un tatuaje más parecido al problema será la correspondiente, siempre con una cierta aproximación.

      4.    Disparo a larga distancia à están incluidos en esta variedad todos los disparos hechos a distancias superiores al alcance de los elementos que constituyen el tatuaje, por lo que se caracterizan morfológicamente por este carácter negativo: la ausencia de tatuaje. Pero en toda la gran extensión comprendida como ``larga distancia´´, no se pueden hacer más precisiones; la misma herida puede ser producida por un disparo hecho a 1 que a 500 m, e incluso de más lejos si el arma tiene suficiente alcance. En estas heridas encontramos el orificio de entrada rodeado por la cintilla contusiva-erosiva, sin ningún otro elemento más.

1.2.- HERIDAS DE PERDIGONES

Si se trata de disparos hechos con perdigones, hay más posibilidades de precisar tipos intermedios de distancia, aunque sin demasiada exactitud.
Lo mismo que en las heridas de bala, los elementos del tatuaje sirven para diferenciar los disparos a corta distancia.                                                                                                             

 _ Pero, además, en los disparos alarga distancia, el grado de dispersión de los perdigones proporciona indicaciones acerca de la cuantía de aquella. Como se ha comentado, los perdigones salen por la boca de fuego agrupados  formando bala y paulatinamente van separándose, tanto más cuanto más alejados los consideremos . No obstante, siendo aquella dispersión progresiva, los resultados que concede su consideración nunca pueden ser muy exactos. El método recomendado consiste igualmente en realizar tiros de prueba con la misma arma y munición idéntica a la del disparo problema, para buscar la máxima semejanza. Pero, con todo, el método se presta a errores de  muchos metros.

2.- DIRECCIÓN DE UN DISPARO

Para determinarla dirección de los disparos por arma de fuego, problema frecuente e importante en los disparos de proyectiles únicos, cuya resolución permite a menudo establecer la etiología del disparo y facilitar la reconstrucción del hecho, se utilizan diversos elementos de juicio

 2.1.- REPARTO DE LA INCRUSTACIÓN DE LOS GRANOS DE PÓLVORA Y DEL DEPÓSITO DE HUMO

Este criterio, por su naturaleza, solo resulta aprovechable en los disparos a corta distancia. En éstos permite diferenciar los disparos perpendiculares al blanco de los oblicuos y, en el último supuesto, cuál era la oblicuidad.
Los disparos perpendiculares producen un tatuaje circular en cuyo centro se encuentra el orificio de entrada. En los disparos oblicuos el orificio es excéntrico y la forma, ovalada o irregular. Con relación a aquella excentricidad se decía por los autores antiguos que la mayor parte del tatuaje se colocaba entre el cañón del arma y el orificio de entrada. Tal afirmación resulta demasiado esquemática, pues en realidad la situación del orificio dentro del tatuaje depende no sólo de la inclinación, sino también de la distancia . Otra indicación corresponde a la densidad relativa de los elementos del tatuaje en sus distintas zonas; en la parte del tatuaje más próxima al arma los granos están más ``apretados´´, más cercanos entre sí, que en la opuesta. Hay excepciones en esta regla general que, no obstante, es más exacta que la anterior.

2.2.- CINTILLA DE CONTUSIÓN

En los disparos perpendiculares tiene forma de anillo completo, mientras que en los oblicuos adopta una forma semilunar, estando la semiluna situada en el lado por el que vino la bala, por ser este el que ha contundido.

2.3.- TRAYECTO

El sentido del trayecto marca la dirección del disparo, Pero para tomar en consideración este criterio hay que distinguir varias posibilidades.
    
    2.3.1.    Heridas sin orificio de salida. El eje del trayecto, antes de posibles desviaciones, sirve para marcar la dirección del disparo.

    2.3.2.    Heridas con orificio de salida. Vale la misma norma anterior. Pero para aplicarla hay que diferenciar previamente el orificio de entrada del de salida, lo que no siempre es fácil. si el orificio de entrada presenta caracteres netos, tal como se ha señalado en páginas anteriores, el diagnostico se simplifica. Pero si es un disparo a la larga distancia y faltan los elementos del tatuaje, existe la cintilla contusiva en el orificio de salida o se dan otras circunstancias en el mismo sentido, hay que recurrir a elementos de juicios especiales.

   2.3.3.   Disparos en el cráneo. Cuando el proyectil ha atravesado por completo el cráneo, la conformación de los orificios constituye un fiel indicador de cuál es el de entrada y cuál, el de salida . En efecto, de las dos tablas del diploe craneal, la segunda atravesada presenta un orificio mayor y más irregular, por lo que el trayecto en cada orificio presenta la forma de un cono truncado con la base más ancha en la tabla atravesada en segundo lugar. Por lo tanto, en el orificio de entrada la tabla externa presenta un orificio más pequeño que la tabla interna, mientras que en el orificio de salida la tabla interna ofrece un orificio más reducido y más regular que la tabla externa.

3.- NATURALEZA ACCIDENTAL, CRIMINAL O SUICIDA DEL DISPARO

 Este diagnóstico posee un extraordinario interés forense. Aunque el tema se presta a amplias consideraciones, nos limitaremos a indicar los elementos de juicio válidos para este problema, atendiendo a su origen.

3.1.- PROCEDENTES DEL LUGAR DEL HECHO

      1.    Desorden. Constituye indicio de lucha, que se opone al suicidio
    2.   Huellas e impresiones sangrientas. Salpicaduras, regueros, impresiones de pies y manos. Su sitio, número y relación entre las distintas huellas facilita a veces la reconstrucción de la escena.
     3.    Suicidio ante el espejo. Es un hecho frecuentemente comprobado que el suicida lleva a cabo su propósito disparándose ante el espejo, lo que queda señalado por la posición en que aparece el cadáver en el lugar.
    4.    Ausencia del arma. Se opone al suicidio si la lesión debió matar instantáneamente o si para depositarla en el lugar en que ha aparecido debió realizar la victima actos incompatibles con la gravedad de la herida.
    5.    Otros datos  significativos como indicio de suicidio son encontrar la puerta cerrada con la llave por dentro de la habitación, la presencia de notas escritas por el suicida justificando su propósito, así como sus antecedentes sociales, patológicos, económicos, familiares, etc.

3.2.- PROCEDENTES DEL EXAMEN DEL ARMA

   1.    Armas de ocasión. Improvisadas o con dispositivos extravagantes y complicados de disparo, indican suicidio. Ejemplo: la transformación de una llave de tallo hueco en el arma de fuego; sujetar firmemente una escopeta y proceder a su disparo atando el gatillo con un hilo para manejarlo a distancia, etc.
     2.    Los disparos sin proyectil. Apoyando el cañón sobre la piel, lo que por la fuerza expansiva de los gases de explosión es capaz de producir la muerte, han sido señalados por algunos autores (HOFMANN) como característicos del suicidio
    3.    Examen del proyectil. Tiene una importancia trascendental para comprobar si ha sido disparado por el arma que aparece empuñada por la víctima o a su lado. Es por ello, como ya hemos insistido, que nunca debe darse por terminada la autopsia en casos de heridas por arma de fuego sin haber localizado y extraído el proyectil.

3.3.- PROCEDENTES DELL EXAMEN DEL CADÁVER

     1.    Señales de lucha. Como procedentes de la resistencia y defensa que el sujeto realiza ante la agresión. Es un signo que raramente es utilizable, ya que las armas de fuego actúan a distancia, lo que no da ocasión a que se produzcan tales señales.
     2.    Estado de los vestidos.  Con cierta frecuencia se observa en el suicidio que el disparo en la región precordial va precedido de la separación de los vestidos para dejar desnuda la región
     3.    Localización de las heridas. El suicidio por armas de fuego tiene unos sitios de elección para el orificio de entrada, lo que constituye un valioso indicio; sien, región precordial, frente, boca, región submentoniana.
     4.    Numero de heridas. En el suicidio, lo general es que solo haya una herida. No obstante, las pistolas automáticas permiten la realización de varios disparos aun cuando afecten órganos vitales, por lo que nos es imposible que en el suicidio haya varias heridas, si bien siempre están en la misma región y muy próximas entre si. En el homicidio, en cambio, puede haber varios disparos y localizados en regiones distintas.
    5.    Dirección del disparo. Para que el suicidio sea admisible, la dirección del disparo ha de ser compatible con la posición del arma empuñada por la víctima.
Normalmente los disparos suicidas llevan una dirección de derecha a izquierda y de delante atrás. Esta dirección se invierte para los zurdos
    6.    Distancia a que se hizo el disparo. Para que un disparo sea considerado suicida, debe haber sido hecho acorta distancia; esto es, desde la boca de jarro a la de quemarropa y hasta la corta distancia en sentido estricto. Nunca  podrá aceptarse la etiología suicida si la distancia a que se hizo el disparo es superior a la longitud del brazo. Los más frecuentes entre los disparos suicidas son los hechos a boca de jarro o a quemarropa.
    7.    Modo de estar empuñada el arma. Este signo está condicionado a la existencia de espasmo cadavérico, muy frecuentemente en las lesiones por arma de fuego que interesan los centros nerviosos superiores.                                                                                         
     El modo en que queda sujeta el arma en la mano, resultado de este fenómeno cadavérico, no puede simularse nunca, pese a colocar el arma en la mano de un cadáver  y esperar la aparición de la rigidez cadavérica, ya que el arma no queda ``cogida´´ como en vida.
    8.    Señales de pólvora en la mano del suicida. Al disparar un arma de fuego suele producirse la proyección de partículas de pólvora por el orificio posterior del cañón o de la cámara de explosión, que se incrustan en la mano que empuña el arma, en el espacio interdigital comprendido entre el pulgar y el índice. ITURRIOZ, propuso en 1914 la investigación de estas partículas mediante la realización de un guante de parafina, que se hace cubriendo la mano con una capa de parafina, que se hace cubriendo la mano con una capa de parafina fundida a 40 °C o poco más. Por el calor se abren los poros y las partículas de pólvora son captadas por la parafina, en donde se revelan con el reactivo de GRIESS-LUNNCE para los nitritos o la difenilamina sulfúrica (para los nitratos). En un estudio realizado en el departamento de medicina legal de granada, se analizaron distintos métodos para extraer los restos de pólvora y residuos metálicos de las manos del que dispara. Para  los autores, el procedimiento ideal consiste en limpiar la zona con una gasa o algodón impregnado en una solución de ácido nítrico al 5 %. El análisis de los residuos se realiza por AA. También es útil para el estudio de los granos de pólvora por microscopia electrónica del barrido, el empleo de cinta adhesiva.  
    9.    Signos en la mano de sostén. PALMIERT (1964) Y TARSITANO (1941) han señalado también la existencia de ciertos signos en la mano opuesta, que sostienen el cañón al aproximarlo al blanco, para mejor asegurar la puntería. Consisten en ahumados, salpicaduras de sangre, erosiones o contusiones en el dorso de los dedos, etc.
     10.  Otras lesiones presentes en el cadáver suministran igualmente indicaciones diagnósticas; unas veces por corresponder a otros intentos fracasados de suicidios ( ej. Sección de venas) y otras por indicar violencias dolosas anteriores al homicidio por disparo.


VI – CONCLUSIÓN

El arma de fuego tiene como elemento activo de contusión a la bala que está formada por: la cápsula que contiene la pólvora y el proyectil que ocasiona la diferentes clases de lesione. El proyectil disparado es un elemento contundente y la lesión que provoca es una herida contusa.
Nunca se deberá descartar en cualquier siniestro el factor material, para ello se deberá realizar una pericial exhaustiva a los fines de determinar fehacientemente si el arma posee algún defecto de fábrica, desgaste o rotura de alguno de los elementos del mecanismo de disparo.
En el estudio de las lesiones por arma de fuego se tiene que considerar. 1) El orificio de entrada; 2) El orificio de salida; 3) el trayecto, la distancia desde la que se efectuó el disparo; 4) las características del proyectil encontrado y la identificación del arma; 5) La prueba del guantelete.
En lo que respecta al factor humano, la inexperiencia, la irresponsabilidad, la confianza, y la falta de concentración constituyen los condicionantes fundamentales, ya que la mayoría de las personas no tienen en cuenta que cuando se manipula un arma de fuego, debe manejarse siempre como si estuviera cargada y lista para disparar.
El rol de perito balístico es muy importante porque es la única manera de dilucidar la intervención que en el mismo tubo cada uno de los factores.

VII – BIBLIOGRAFIA:

     -       Huerta Michel MEDICINA LEGAL 6º - Introducción
     -       Medicina legal y toxicología  - Gisbert Calabuig
     -    Clase del Med. Christian Nova- UAP - Moquegua

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